¿Qué necesita una web para que Google AdSense la apruebe? Lo que aprendí por las malas

Conseguir que Google AdSense apruebe tu web es uno de los primeros obstáculos reales que encuentra cualquier persona que intenta monetizar un proyecto online. Parece sencillo desde fuera: creas una web, publicas contenido, solicitas la revisión y esperas que te digan que sí. A mí me rechazaron dos veces con mi primera web de seguros. Dos meses perdidos corrigiendo cosas que no eran el problema real, porque el problema real era el contenido y eso no lo entendí hasta después. En este artículo te explico lo que aprendí de ese proceso para que no cometas los mismos errores.

En este artículo te explico qué mira realmente Google cuando revisa una web, qué errores llevan al rechazo más frecuentemente y qué hay que tener en orden antes de solicitar la aprobación si quieres maximizar las posibilidades de que te digan que sí a la primera.

Cómo funciona el proceso de revisión de AdSense

Cuando solicitas que AdSense revise tu web, no es un proceso automático. Google tiene un equipo que evalúa manualmente cada sitio antes de aprobar o rechazar la solicitud. Esa revisión puede tardar desde unas horas hasta varias semanas dependiendo del volumen de solicitudes, y el resultado aparece tanto en el panel de AdSense como en el correo electrónico asociado a la cuenta.

Lo que Google busca durante esa revisión no es una lista de requisitos técnicos que cumplir uno por uno. Es una valoración global de si la web transmite seriedad, si el contenido tiene valor real para los lectores y si el proyecto parece construido para durar. Eso hace que la aprobación sea algo más subjetivo de lo que mucha gente espera, y también explica por qué dos webs aparentemente similares pueden recibir respuestas diferentes.

El contenido es el factor más determinante

De todos los factores que Google evalúa, el contenido es el más importante y el que más rechazos provoca cuando no está a la altura. Google tiene unas directrices muy claras sobre lo que considera contenido de valor y lo que considera contenido de poco valor, y aplica esas directrices con bastante rigor durante la revisión.

El contenido de poco valor es todo aquello que no aporta nada genuino al lector. Artículos genéricos que podrían estar en cualquier blog sin distinguirse, textos copiados o parafraseados de otras fuentes sin añadir perspectiva propia, contenido generado automáticamente sin revisión humana real. Google detecta estos patrones y los penaliza directamente en el proceso de aprobación.

Lo que Google valora es el contenido que demuestra que hay una persona real con conocimiento real detrás del proyecto. Artículos que abordan temas desde una perspectiva propia, que comparten experiencias concretas, que profundizan en los temas más allá de lo que se encuentra en cualquier búsqueda básica. Eso es lo que diferencia una web que AdSense aprueba de una que rechaza con el motivo de contenido de poco valor, que es el rechazo más habitual.

Las páginas legales y de confianza que Google necesita ver

Además del contenido editorial, Google busca una serie de páginas que demuestran que detrás de la web hay un proyecto serio y transparente. No son opcionales ni decorativas: su ausencia es motivo directo de rechazo.

La Política de Privacidad es imprescindible. Tiene que explicar qué datos recopila el sitio, cómo se usan y qué papel juegan las cookies de terceros, especialmente las de Google AdSense y Analytics. En España y Europa esto es además un requisito legal por el RGPD, así que no hay excusa para no tenerla.

La Política de Cookies va de la mano de la anterior y requiere un banner de consentimiento visible que permita al usuario aceptar o rechazar las cookies antes de que se activen. Es un requisito tanto legal como de las propias políticas de AdSense.

El Aviso Legal es otro elemento que Google espera encontrar, especialmente en webs europeas. Tiene que identificar al titular del sitio y establecer las condiciones básicas de uso.

La página de Contacto es más importante de lo que parece. Google la interpreta como una señal de que hay alguien real detrás de la web dispuesto a responder a los lectores. Una web sin ninguna forma de contacto transmite anonimato, y eso genera desconfianza tanto en el lector como en el revisor de AdSense.

La página Sobre mí o Sobre nosotros cumple la misma función: humanizar el proyecto y demostrar que hay una identidad real detrás. Una presentación honesta del autor, su experiencia y sus razones para crear el blog es una señal positiva muy valorada durante la revisión.

Los requisitos técnicos que no puedes ignorar

Además del contenido y las páginas legales, hay una serie de aspectos técnicos que Google verifica durante la revisión y que pueden bloquear la aprobación si no están en orden.

El primero es el SSL. Tu web tiene que cargar con https, no con http. Los navegadores marcan las webs sin SSL como no seguras, y Google las penaliza tanto en el posicionamiento como en el proceso de revisión de AdSense. La mayoría de hostings modernos incluyen SSL gratuito, así que no hay razón para no tenerlo activado.

El segundo es el archivo ads.txt. Este archivo tiene que estar accesible en la raíz de tu dominio y contener la línea correspondiente a tu cuenta de AdSense. Su ausencia no bloquea la aprobación inicial, pero sí genera alertas en el panel de AdSense y puede limitar los ingresos una vez aprobada la web.

El tercero es que el código de AdSense esté correctamente instalado en el head de todas las páginas. Google necesita verificar que eres el propietario de la web antes de aprobarla, y el código de AdSense es uno de los métodos de verificación. Si el código no está presente o no se detecta correctamente, la revisión no puede completarse.

Y el cuarto es la navegabilidad del sitio. Una web con errores de carga, páginas rotas o una estructura confusa transmite una imagen de proyecto abandonado o poco cuidado que dificulta la aprobación.

El error más común que lleva al rechazo

Después de estudiar este proceso en profundidad y haberlo experimentado de primera mano, el error que más veo entre quienes solicitan la revisión de AdSense demasiado pronto es no haber construido suficiente base antes de solicitarla.

Yo tenía 35 artículos cuando solicité la revisión por primera vez. No tres, no cinco, treinta y cinco. Y me rechazaron igualmente, dos veces seguidas, porque el problema no era la cantidad sino que el contenido no demostraba que yo sabía realmente de seguros y leyes. Dos meses intentando arreglarlo sin entender qué fallaba de verdad. Cuando finalmente lo entendí, dejé ese proyecto y empecé desde cero con lo que sí sabía. Eso es lo que nadie te dice cuando empiezas: puedes tener mucho contenido y que no sirva de nada si no tiene perspectiva real detrás.

La estrategia correcta es la contraria: construir la web con calma, publicar suficiente contenido de calidad, tener todas las páginas legales en orden, asegurarse de que los aspectos técnicos están correctos y solo entonces solicitar la revisión. Ese enfoque no garantiza la aprobación, pero maximiza enormemente las posibilidades de conseguirla a la primera.

Google no aprueba webs por compasión ni por el tiempo que llevas esperando. Aprueba webs que cumplen sus estándares. Y cuanto antes entiendas eso, antes podrás construir el tipo de proyecto que esos estándares describen.

En los próximos artículos seguimos profundizando en cómo funciona cada parte de este modelo para que cuando llegue el momento de solicitar la aprobación, tu web esté lista de verdad.

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