¿Cómo verificar tu web en Google Search Console antes de solicitar AdSense? (guía paso a paso)


Hay un paso que casi nadie menciona cuando habla de preparar una web para AdSense, y es precisamente el que a mí más problemas me dio la primera vez: la verificación en Google Search Console. No es un requisito que Google exija por escrito para solicitar AdSense, pero es la herramienta que te dice, antes de que lo haga un revisor humano, si tu web tiene errores que van a jugar en tu contra.

Durante mi primer proyecto solicité la revisión de AdSense sin haber pisado nunca Search Console. No sabía que tenía páginas caídas, que el sitemap no se había generado bien y que la mitad de mis artículos ni siquiera estaban indexados. No puedo asegurar que ese descuido fuera la única causa del rechazo que recibí, pero sí sé que no ayudó, y desde entonces convertí este proceso en un paso obligatorio antes de solicitar la revisión en cualquier proyecto nuevo.

Te dejo el proceso exacto que sigo ahora con cada proyecto, paso a paso.

Paso 1: Da de alta la propiedad correcta

Entra en la plataforma de Search Console y añade tu dominio. Aquí el primer error habitual: mucha gente verifica solo la versión con www del dominio, o solo la versión sin www, cuando en realidad deberían usar la opción de «Dominio», que cubre automáticamente todas las variantes (con y sin www, http y https). Si tu web puede cargar en más de una de esas variantes sin redirigir a una sola, Google puede interpretarlo como contenido duplicado, y eso complica que el rastreo se haga de forma limpia.

Este detalle parece menor, pero he visto proyectos donde la mitad del tráfico de búsqueda se repartía entre dos versiones distintas del mismo dominio simplemente porque nunca se forzó una redirección 301 hacia la versión canónica. Antes de dar este paso, comprueba en el navegador qué pasa si escribes tu dominio con y sin www: si ambas versiones cargan sin redirigir a una sola, es lo primero que debes arreglar con tu proveedor de hosting o con tu plugin de SEO.

Paso 2: Verifica la propiedad con el registro DNS

De las distintas formas de verificación, la más estable a largo plazo es añadir un registro TXT en el DNS de tu dominio, no el archivo HTML ni la etiqueta meta. El archivo HTML se puede perder si cambias de tema o de hosting; el registro DNS no depende de tu web, así que no vas a perder la verificación por accidente cuando hagas cambios técnicos más adelante.

El proceso, en la mayoría de proveedores de dominio, consiste en entrar al panel de gestión DNS, añadir un nuevo registro de tipo TXT con el valor que te proporciona Search Console, y esperar entre unos minutos y unas horas a que se propague. No hace falta tocar nada más en tu web para este paso, lo cual lo hace especialmente cómodo si más adelante decides migrar de hosting o de tema.

Paso 3: Envía el sitemap

Ve al apartado de sitemaps en el menú lateral y envía la URL de tu mapa del sitio, que normalmente termina en sitemap.xml o sitemap_index.xml si usas un plugin de SEO como Yoast o RankMath. Esto no acelera la aprobación de AdSense directamente, pero le dice a Google exactamente qué páginas existen en tu web, lo cual ayuda a que el rastreo sea completo antes de que llegue la revisión.

Comprueba también que ese sitemap se está actualizando automáticamente cada vez que publicas un artículo nuevo. La mayoría de plugins de SEO lo hacen por defecto, pero si tu web usa una configuración personalizada, vale la pena revisarlo manualmente una vez para asegurarte de que no se quedó desactualizado desde hace meses.

Paso 4: Revisa el informe de cobertura

Este es el paso que más me ha ahorrado disgustos. En el informe de páginas, revisa si hay URLs marcadas con alguno de estos problemas: error de servidor, página no encontrada, redirección o contenido rastreado pero no indexado.

Si tienes páginas con error justo antes de solicitar AdSense, corrígelas. Una web con enlaces rotos o páginas caídas transmite descuido, y eso es exactamente lo contrario de lo que quieres mostrar en una revisión. En mi experiencia, los errores más frecuentes en webs nuevas suelen venir de enlaces internos mal escritos, categorías eliminadas que siguen enlazadas desde algún artículo antiguo, o imágenes subidas y luego borradas del gestor de medios que dejan un enlace roto en algún post.

Paso 5: Comprueba la usabilidad móvil

En el mismo panel, revisa el informe de usabilidad móvil, si tu tema todavía lo ofrece, o realiza una comprobación manual navegando tu web desde el móvil, artículo por artículo. Si tienes elementos que se salen de la pantalla, texto demasiado pequeño o botones muy juntos, corrígelos antes de aplicar. La mayoría de las visitas de revisión, y de tus futuros lectores, van a llegar desde móvil, así que este punto pesa más de lo que parece.

Presta especial atención a las tablas, los bloques de código y las imágenes anchas: son los elementos que más frecuentemente rompen el diseño en pantallas pequeñas si no se han probado específicamente en ese formato.

Paso 6: Pide la indexación manual de tus artículos principales

No hace falta hacerlo con los treinta artículos de tu web, pero sí con los cinco o seis que consideres más representativos del proyecto: tu página «Sobre mí», tu artículo pilar de cada categoría, y las páginas legales. Usa la herramienta de inspección de URLs, pega la dirección de cada página y solicita su indexación manualmente. Esto acelera que Google tenga esas páginas rastreadas cuando llegue el momento de la revisión de AdSense, en vez de depender únicamente del rastreo automático, que puede tardar semanas en llegar a todo tu contenido si tu web es nueva.

Por qué esto importa más de lo que parece

AdSense no usa Search Console directamente para aprobar tu cuenta, pero el equipo de revisión sí puede encontrarse con una web mal indexada, con errores de rastreo o con problemas de usabilidad móvil si esos problemas existen. Y aunque no existiera ningún revisor humano detrás del proceso, una web con esos problemas tampoco te serviría de mucho una vez aprobada: no vas a generar tráfico orgánico sostenible con páginas que Google no indexa bien, y sin tráfico orgánico, el propio programa de AdSense pierde buena parte de su sentido.

Mi recomendación es simple: no solicites la revisión de AdSense el mismo día que terminas de escribir tu último artículo. Dale a Search Console un par de semanas para rastrear e indexar la web con normalidad, revisa que no haya errores pendientes en el informe de cobertura, comprueba la usabilidad móvil de tus artículos principales, y solicita la revisión con esa base ya asentada. Es un paso que no cuesta nada económicamente, solo un poco de tiempo, y que elimina uno de los motivos de rechazo que menos se comentan en las guías generales pero que, por experiencia propia y por lo que he visto en otros proyectos, más se repiten en la práctica.

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